Por César Romero
Muy pocas veces el rompimiento de una tortilla había causado tanta desilusión entre los cuernavaquenses que estaban en la Plaza de Armas de la capital del estado de Morelos, para ser testigo de la elaboración del taco acorazado más grande del mundo, según el libro de Guinness de records mundiales
Según las reglas para que fuera valido el nuevo record mundial, era que la tortillera saliera de un solo jalón de la máquina, o sea que no se rompiera, ya que si eso pasaba había que empezar de nuevo.
Poco a poco se fueron llegados los cientos de voluntarios que habrían de ayudar en la primera fase del récord, que sería lograr una tortilla de 80 metros de largo, para superar por 10 metros lo logrado en el 2024.

Entre las personas que estuvieron listos para lograr el récord estaban el presidente Municipal de Cuernavaca, José Luis Uriostegui, los secretarios de Turismo del gobierno del estado y del Municipio de Cuernavaca, Daniel Altafi y Marcos Manuel Suárez, así como los hermanos César y Hugo Salgado, quien tuvieron una participación destacada, ya que el primero fue uno de los promotores del evento y el segundo en su calidad de notario certificó el récord mundial.
Lograr el record no fue fácil, ya que en los dos primeros intentos la tortilla se rompió para gran desilusión de los asistentes, posteriormente en el cuarto intento la tortilla se llegó a los 70 metros para así igualar el récord anterior, pero los organizadores querían romper la marca anterior por lo que se siguió con la producción del taco, 10 metros más, para finalmente lograr los 80 metros lineales.

Para poder se utilizaron más de 125 kilos que fue aportada por el Consejo de la Masa y la Tortilla en el estado, quien contó con el apoyo de la empresa nacional Apolo, quien modificó una máquina especial para elaborarla la masa para conseguir esta gran hazaña gastronómica.
Al tener lista la tortilla empezó la segunda fase del proceso que era llenar el taco acorazado, la cual fue aportada por restaurantes como Casa Hidalgo, La Universal, Emilianos, entre muchos otros. También participaron universidades de gastronomía como la UVM, UTSEM y Foodrinks, entre varios otros que utilizaron muchos kilos de arroz y de diferentes platillos como fueron: tinga de pollo, cochinita, milanesa, papas con chorizo, rajas, chile relleno, mole con pollo, huevo cocido, carnitas, manita de puerco, entre otros.

Es importante mencionar que el taco acorazado es uno de los alimentos con mayor tradición en nuestro estado ya que nació en estas tierra por conducto de Felicitas Sánchez quien inicio este negocio para ayudarse económicamente y así poder mantener a su hijo Gabino, por lo que agarro una canasta y la lleno de arroz, huevo duro, y rajas y se la llevó a la estación de Trenes de Cuautla, ya que era uno de los lugares más transitados de esta ciudad y al ver que si se vendían empezó a llevar más cosas, así empezó este negocio, en el año de 1908.
Posteriormente viene la Revolución Mexicana y por cuidar que no se llevaran a la pelea al abuelo, se fue a Torreón con un militar, al terminar el conflicto armado regresó a su antigua ciudad y regresó nuevamente a la estación a vender este producto, posteriormente se trasladó a Cuernavaca y empezó a ofrecerlos en diversos puntos.

Uno de ellos es lo que actualmente es la Plaza de Armas y así trascurrió el tiempo hasta que llegó la Segunda Guerra Mundial y en abril de 1939 poco antes de iniciar las hostilidades, la marina de guerra alemana fabricó un buque llamado, “Bismark”, el cual recibió el nombre de acorazado por su gran peso y tamaño, ya que fue el barco más grande jamás construido por Alemania y el más pesado botado por cualquier armada europea.
Los países aliados no sabían cómo atacar a ese barco y se propusieron destruirlo lo más pronto posible, mientras tanto en México, hubo una persona a quien le decían el Diablo Soxi, quien fue el que le puso el nombre al taco al compararlo con el buque alemán, porque decía que no sabía cómo atacar o comer este alimento y lo comparó con el buque alemán por su gran tamaño.
